Programa electoral DOM
Comunicado DOM
COMUNICADO DOM
Los autores integrados en DOM queremos agradecer a los socios la confianza que habéis depositado en nosotros con ocasión de las elecciones del pasado 26 de abril. No vamos a defraudaros. Nuestro objetivo es seguir trabajando para defender a los autores y regenerar la SGAE con la fuerza que nos dan vuestros votos.

En el colegio de Pequeño Derecho --el más numeroso ya que representa a la mayoría de los socios de SGAE-- DOM ha logrado la mayoría absoluta al conseguir 9 representantes frente a los 3 de la lista "Aunir". Los 16 puestos se completan con otros 2 para "Autores más que nunca", uno para "Centrados" y uno para "Miguel Ríos", candidato independiente.
Por número de votos, DOM ha logrado 34.991 frente a los 12.091 de Aunir.
Más...Propuestas concretas para una gestión profesional
Una propuesta de gestión eficaz requiere distinguir entre los problemas que exigen una solución urgente y aquellos aspectos que necesitan mejorarse. Establecer con rigor las prioridades en una situación tan crítica como la que atraviesa SGAE es imprescindible.
En DOM Candidatura creemos que es necesario ser realistas y defendemos que la SGAE necesita regenerarse, pero no puede hacerse partiendo de cero ni cambiando de nombre sino ofreciendo una solución concreta a los problemas acuciantes. Existen compromisos financieros y sectoriales así como obligaciones hacia nuestros socios y clientes que no pueden ignorarse. Es necesario conocer los problemas a los que nos enfrentamos y aportar soluciones que puedan ponerse en práctica.
Desde DOM llevamos más de un año denunciando cuáles son esos problemas y trabajando en propuestas concretas y soluciones específicas. Nuestro objetivo es que SGAE no tenga otra misión que no sea la de recaudar, identificar y repartir los derechos de autor y trabajar para promocionar la cultura. Además, pensamos que no solo es necesario que los candidatos conozcamos la realidad de la SGAE sino que los socios también sean conscientes de la gravedad antes de escoger a la nueva Junta Directiva el próximo 26 de abril.
Nuestros dos problemas inmediatos son la situación financiera de la entidad y la falta de un nuevo modelo de negocio sostenible.
Más...1-SITUACIÓN FINANCIERA
La SGAE tiene una falta de liquidez alarmante que pone en peligro nuestra capacidad para responder a los compromisos financieros. La deuda generada por ARTERIA es de más de 130 millones de euros y eso supone una hipoteca anual cercana a los 20 millones. Esta deuda, contraída por la Fundación Autor, está además avalada por la propia SGAE, lo que supone un riesgo adicional que afecta a los ingresos sociales. De ejecutarse estos avales, las liquidaciones de los socios se verían afectadas.
Toda empresa con una deuda que exceda tanto sus ingresos está condenada a la ruina. SGAE no puede asumir una deuda que requiera de los ingresos de los socios para su cancelación porque supone trabajar para pagar a los bancos y no para nosotros. Así es hoy, no solo por el riesgo que suponen los avales de SGAE, sino por el hecho de que, mediante el aumento artificial de la prescripción de los derechos de autor, se han detraído parte de los ingresos sociales de forma encubierta.
Se nos decía, en defensa de ARTERIA, que se estaba creando un patrimonio para los autores cuando la ley no permite que ese patrimonio se liquide y se reparta entre los socios. Creemos que una sociedad gestora de derechos no debe acumular patrimonio sino preocuparse de los ingresos de sus socios y de sus liquidaciones para que lo empleen en lo que crean más conveniente.
Los fondos culturales lo forman aquellos ingresos que no se reparten porque deben destinarse a promocionar el repertorio de los socios, apoyar a los autores, y en general, aquellas iniciativas públicas o privadas que generen trabajo para los autores. También para dar servicios y subvencionar una labor asistencial que les permita afrontar el futuro con tranquilidad y dignidad. Estos fondos culturales están hoy apalancados en un proyecto inviable, lo que, además de los riesgos mencionados, impide atender cualquier actividad cultural o asistencial.
Más...2.-CARENCIA DE UN NUEVO MODELO DE NEGOCIO SOSTENIBLE
Nuestro segundo problema es la drástica caída del mercado de los contenidos y la incapacidad de captar una demanda creciente absorbida por las descargas ilegales. No hemos sabido adaptarnos a un nuevo modelo en el tráfico de los contenidos en la Red como consecuencia de los avances tecnológicos. La caída del mercado tradicional no se ha visto compensada por el desarrollo de un nuevo modelo. Todos en el sector debemos esforzarnos para conseguir que autores y trabajadores de la industria cultural podamos vivir dignamente de nuestro trabajo.
SOLUCIÓN: IMPULSAR UN DIÁLOGO PARA ENCONTRAR ACUERDOS Y FOMENTAR UNA OFERTA LEGAL COMPETITIVA Y SOSTENIBLE
Nuestra responsabilidad, sin renunciar a una tutela exigible en un Estado de Derecho, es propiciar la creación de una oferta legal competitiva (lo que supone unos precios razonables y una disponibilidad acorde con la demanda) que sitúe el tráfico ilegal de contenidos en baremos de marginalidad. Debemos abandonar la estrategia de enfrentamiento con el público y con los usuarios.
3.- MEJORAS PARA UNA SGAE DEL SIGLO XXI
A - GESTIÓN
Las tres funciones esenciales de SGAE son recaudar, identificar y repartir. En las tres se puede mejorar en cuanto a eficacia y transparencia para que tanto los socios como los usuarios del repertorio puedan acceder siempre a la información que les atañe.
1.- RECAUDAR CUESTA MÁS DE LO QUE NOS DICEN Y FALTA UN PROTOCOLO DE ACTUACIÓN QUE EVITE EL DESGASTE MORAL QUE HOY PADECEMOS
En los últimos años se ha iniciado un ciclo negativo, con caídas en las liquidaciones de los socios, maquilladas en parte mediante la recuperación de pendientes de años anteriores negociados a la baja. El fin era conseguir una cifra final menos alarmante que presentar a los socios. Queremos recaudar con rigor los derechos generados por el repertorio de nuestros socios y representados, y hacerlo con el menor coste posible y con rigor. Supone recaudar lo que nos corresponde, ni menos ni más. No solo tenemos en cuenta el coste económico, que se refleja en el descuento de administración, también el moral.







